Destituyen a ocho militares de Colombia por vinculación en asesinato de tres niños

TeleSUR
02/11/10

Ocho efectivos del Ejército de Colombia, entre ellos dos coroneles, un subteniente y un sargento, fueron destituidos este martes por su vinculación en el asesinato de tres niños en la zona de Arauca, al noreste del país, cuyos cuerpos fueron encontrados en una fosa común el pasado 14 de octubre.

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La información fue dada a conocer por el comandante de las fuerzas armadas de Colombia, almirante Edgar Cely, y el comandante del Ejército, Alejandro Navas, quienes en una rueda de prensa con los medios locales señalaron que aunque no se ha demostrado la participación directa de los uniformados en el triple asesinato, "se les acusa de negligencia en el control de sus tropas".

"El comandante del Ejército no permitirá violación a los derechos humanos por ninguno de sus integrantes. Los hechos son el resultado de una conducta individual", enfatizó Navas.

Los destituidos son los tenientes coroneles Germán Belalcázar Arciniegas y James Edison Pineda Parra; el mayor James Alberto Granada, el subteniente Raúl Muñoz, el sargento viceprimero Luis Torrijos, el cabo primero Estevan (sic) Sánchez, el cabo segundo Robinson Castro y un octavo uniformado cuya identificación las autoridades no quisieron revelar.

Según informaron las fuentes oficiales, los ocho militares pertenecen a la Brigada Móvil 5, que opera en la zona de Arauca, al noreste del país, donde los niños aparecieron muertos y enterrados en una fosa, descubierta el 14 de octubre por campesinos de la zona que buscaban a los tres hermanos.

Las víctimas del asesinato fueron los niños Yimi y Jefferson Torres, de 6 y 9 años respectivamente, y su hermana Jenny Torres, de 14 años, quien además fue violada.

Los cuerpos de los infantes y la adolescente fueron encontrados apuñalados y hasta ahora las autoridades no han identificado las posibles causadas del homicidio.

Por su parte, el padre de los niños, José Torres, expresó ante la prensa que "desde el primer momento idealizó como responsables a los militares que estaban en la zona" por lo que afirmó que esa destitución es una buena noticia para él, ya que espera que los responsables sean castigados y mostrados a la opinión pública.

"Para mí la noticia es buena y lo que espero es que sean castigados, que sean sacados a la luz pública donde toda la comunidad los vea y sean castigados con las leyes correspondientes", manifestó.

Del mismo modo, añadió que "tuvo que desplazarse de su finca por temor a que los militares tomen represalias contra él y lo desaparezcan".

Ante estos acontecimientos, el jefe de la Unidad Nacional de Derechos Humanos de la Fiscalía, Hernando Castañeda, ratificó también que "los fiscales que conocen la investigación por la muerte de los tres menores aún están en la fase preliminar", pero no "pueden hacer acusaciones todavía".

"Estamos a la espera de unas pruebas científicas (de ADN) para tomar decisiones de fondo", explicó.

Las primeras investigaciones de este organismo confirmaron indicios de que algunos militares que se encontraban en la zona podrían haber sido los autores del crimen, de allí que se profundizaran las averiguaciones y ahora apunten a estos ocho funcionarios.

Esta no es la primera vez que en Colombia se señala a miembros del Ejército de participar en asesinatos de civiles. El 24 de abril del año pasado, la Procuraduría General colombiana acusó también a ocho militares por matar a un retenido que había resultado herido en un enfrentamiento con el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

La ola de violencia en Colombia, obligó el pasado agosto a miles de personas salir a las calles de Medellín (oeste) la segunda más importante del país, para protestar por el incremento de este flagelo.

La mayoría de los asesinatos en esta nación son asociados por las autoridades gubernamentales a los enfrentamientos entre narcotraficantes, pandilleros y paramilitares desmovilizados, que han dejado sólo en 2010 un aproximados a mil 300 muertos.