Brasil rechazó presencia de la OTAN en aguas del Atlántico Sur

TeleSUR
04/11/10

El ministro de Defensa de Brasil, Nelson Jobim, rechazó este jueves la presencia de barcos de la Organización del Atlántico Norte (OTAN), en el Atlántico Sur, y reivindicó su derecho a las enormes reservas de crudo que descubrió desde 2007 a 350 millas de la costa nacional.

...Siga leyendo, haciendo click en el título...

Jobim, se opuso a la presencia de navíos estadounidenses de la OTAN en Atlántico Sur "borrando" la línea del ecuador (que divide la superficie del planeta en dos partes), del Atlántico Norte.

Ante tal situación, se preguntó, "¿cuál es la soberanía que Estados Unidos quiere compartir, la de ellos o la nuestra?".

El funcionario además apeló al Consejo de Defensa de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

"La defensa suramericana la hacen los suramericanos", remarcó

Por otra parte, Jobim demandó de nuevo su derecho a la explotación exclusiva del petróleo de las reservas descubiertas desde 2007 a 350 millas de su costa.

En este sentido, exigió a Estados Unidos que respete esa postura. "Solo es posible conversar con un país que respete esa regla", sentenció Jobim.

Brasil ha presentado ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), un estudio que certifica que su plataforma submarina se extiende a 350 millas.

Hasta el momento no ha recibido respuesta a su demanda por parte del organismo multilateral.

Mediante un informe que Jobim presentó durante una conferencia en el Instituto de Defensa Nacional de Portugal, efectuada en septiembre, argumentó que "una interpretación literal del concepto de "atlantización" de la OTAN permitiría a esta organización intervenir en cualquier parte del mundo bajo variados pretextos.

La atlantización ha sido definida por expertos como el traslado del centro de gravedad continental del Mediterráneo al Atlántico.

Tras las invasiones de Estados Unidos (EE.UU.) en Afganistán (2001) y a Irak (2003), fuerzas de la OTAN también se han trasladado a esos países, bajo la excusa de brindar un cuestionado apoyo, en naciones que también son ricas en petróleo.