Retrospectiva: Terremotos inducidos por otros terremotos

Neofronteras
01/10/09

Los grandes terremotos pueden debilitar zonas de fallas tectónicas alejadas de tal modo que meses más tarde se produzcan a su vez terremotos en esos lugares.
...Siga leyendo, haciendo click en el título...Un grupo de sismólogos norteamericanos han encontrado pruebas de que el terremoto que provocó el tsunami de Sumatra que cruzó el Índico en 2004 afectó a la famosa falla de San Andrés en California.
El estudio, que aparece publicado esta semana en la revista Nature, sugiere que los grandes terremotos que se producen en la corteza terrestre debilitan las zonas de fallas a lo largo de todo el mundo y disparan periodos en los que aumenta la actividad sísmica globalmente.
Un número inusualmente alto de terremotos de magnitud 8 se dieron a lo largo de todo el mundo entre 2005 y 2005 y esto hizo pensar a los expertos que quizás estaban relacionados con el terremoto de Sumatra del 26 de diciembre de 2004. Sin embargo, según Fenglin Niu, de Rice University, ésta es la primera prueba directa de que efectivamente un terremoto puede cambiar la resistencia de una falla remota.
Lo que sí se sabía es que había un cierto efecto dominó en los terremotos de tal modo que un terremoto ocurrido en un sitio debilitaba la falla de otro lugar y allí se producía otro terremoto al poco tiempo. Así por ejemplo, un terremoto de magnitud 7,9 ocurrido en Alaska en 2002 provocó pequeños terremotos en Wyoming y California al cabo de unas pocas horas. Presumiblemente las vibraciones del primero dispararon o indujeron los segundos indirectamente.
Lo nuevo del nuevo estudio es que estos terremotos inducidos se pueden demorar incluso meses o años en el tiempo.
En el ejemplo en el que se centra el estudio es el terremoto del Sumatra de 2004 fue de magnitud 9. Se dio en el fondo oceánico siendo, el segundo terremoto más intenso jamás registrado por sismógrafos. Este terremoto provocó una ola gigante que arrasó los países limítrofes llevándose por delante a 230.000 personas.
En el estudio Niu, Robert Nadeau (University of California en Berkeley) Taka’aki Taira y Paul Silver (ambos de Carnegie Institution of Science en Washington) han examinado más de 20 años de registros sísmicos realizados en Parkfield (California), ciudad asentada sobre la falla de San Andrés, fijándose en muchos microseismos que se dieron en la misma localización. A partir de estos datos pudieron calcular la resistencia de la falla (es decir, el nivel de fuerza de cizalladura necesario para que la falla deslice) entre 1987 y 2008.
Encontraron que la resistencia de la falla cambió notablemente tres veces durante este periodo de 20 años. La primera vez en 1992 cuando se produjo el terremoto Landers de magnitud 7 al norte de Palm Springs. Esto debilitó la falla cerca de Parkfiled, provocando una serie de terremotos de magnitud 4 más tarde.
El segundo cambio en la resistencia se dio en conjunción con un terremoto de magnitud 6 en Parkfield en septiembre de 2004, dándose otro cambio un poco más tarde ese año que no puede ser explicado solamente por el terremoto local anterior. Eventualmente, éste estaría relacionado con el terremoto de Sumatra de ese año.
La influencia de largo alcance del terremoto de Sumatra de 2004 en esta parte de la falla de San Andrés, situada a miles de kilómetros, sugiere que los terremotos pueden afectar otras fallas en otros lugares haciendo que éstas se debiliten y provoquen a su vez otros terremotos al cabo del tiempo.
Adicionalmentente los investigadores han estudiado el fenómeno de dispersión sísmica en el que las ondas sísmicas se reflejan en múltiples direcciones. Esto se debería, según este equipo de investigadores, a que el movimiento estaría asociado a la presencia agua subterránea profunda en la falla, que esencialmente lubricaría la misma, haciéndola más débil y más susceptible a moverse a lo largo de donde está agua
Todavía no se sabe exactamente cómo sucede este fenómeno del debilitamiento de la falla inducido por otros terremotos y será necesario hacer más investigación sobre el tema. Por desgracia, la predicción de terremotos está todavía lejos.

Fuentes y referencias:
Rice University.
Artículo original.
Noticia en Nature.