Investigadora: Todos los países latinoamericanos están en conflicto con los pueblos originarios

Aporrea.org/Prensa UNEY
24/10/10

En este momento todos los países latinoamericanos están en conflicto con los pueblos originarios, principalmente por el reconocimiento y la coexistencia de sus tradiciones y formas de vida.
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Así lo explicó Sherline Chirinos durante su más reciente visita a la Universidad Nacional Experimental del Yaracuy (UNEY), donde dictó la conferencia “Incorporación a los textos constitucionales de Venezuela, Bolivia y Ecuador de las tradiciones legales, éticas y sociales de las comunidades originarias”, como parte de las actividades programadas por la Dirección de Postgrado para la Cátedra Pedro Cunill Grau.

"Estamos en los actuales momentos en una circunstancia especial. Entre los cambios sociales que se han dado en Latinoamérica uno de los temas más conflictivos ha sido el de los pueblos originarios. Ha sido uno de los más difíciles de resolver porque fueron pueblos segregados, que no encuentran qué hacer con su cultura, cómo integrarse a un Estado que nunca los reconoció y que hoy en día los quiere proteger, pero ¿bajo qué condiciones? Porque ellos también tienen derecho a decidir cómo los van a incorporar: con su cultura, con sus leyes, con su forma de vida", explicó Chirinos, licenciada en Educación de la Universidad de Carabobo.

Algunos países ya han comenzado a resolver esta situación. Es el caso de Bolivia, Ecuador y Venezuela, donde los textos constitucionales reconocen como pueblos a las comunidades originarias. Sin embargo, dijo la investigadora, no cesan los conflictos. "Si se está estableciendo autonomía, ¿se está creando un Estado dentro de otro Estado?", se preguntó. Mencionó como ejemplo el caso de los yucpas en Venezuela, quienes plantean que sus conflictos deben ser dirimidos en un tribunal constituido por yucpas. "Si nos vamos a la Constitución, tienen razón. Desde el mismo preámbulo se reconocen como pueblo. Y si son pueblo tienen derecho a ser juzgados por sus pares. Pero cuando ellos aceptan ser venezolanos, también aceptaron las leyes venezolanas, que son leyes occidentales. Ahí comienza el gran conflicto".

Explicó que existen grandes contradicciones. Por ejemplo, la concepción de la conservación de la naturaleza, de la ecología, es una concepción occidental; la de los indígenas implica convivir con ella. "Ellos y naturaleza constituyen un solo ente; nosotros vemos la naturaleza allá en la esquina y vamos a conservarla... Y mientras tanto en el país estamos hablando de energía nuclear. Para los indígenas eso es inconcebible, es su vida lo que está en riesgo: si matas un árbol los están matando a ellos. Son concepciones distintas... No se trata sólo de respeto a la diversidad, a la diferencia, sino de tomar en cuenta la diferencia como parte de lo que somos".

Asimismo, mencionó el caso de Ecuador, donde se ha dicho, por ejemplo, que no se puede dejar a un lado el desarrollo por un problema ecológico. "¿Pero de cuál desarrollo estamos hablando? ¿Del desarrollo occidental o del desarrollo desde el punto de vista de la realidad de un país?", planteó.

¿Qué hacer ante esta situación? Para Chirinos una solución podría ser la creación de leyes especiales. Apenas la semana pasada, a propósito de una demanda del pueblo yucpa, fueron retomadas en la Asamblea Nacional venezolana las discusiones sobre las formas de vida y el tratamiento que debe darse a las comunidades indígenas. "Eso hace falta. De lo contrario se crean conflictos donde hay posibilidades de solución".

En ese sentido, recordó el caso de Bolivia, donde se determinó la autonomía de los pueblos originarios siempre y cuando respeten las leyes, es decir, que sus leyes no colinden con las leyes del Estado. "Venezuela tiene experiencia en eso. Las universidades autónomas, por ejemplo, ¿cómo funcionan? Tienen sus propios reglamentos, pero éstos no pueden colindar con la Constitución. En Bolivia y Ecuador ya incorporaron parte del quehacer, de la cotidianidad, de las leyes indígenas. En el caso de Venezuela, sólo se reconocen en el preámbulo de la Constitución y estas leyes están por discutirse".

La conferencia que comenzó con la lectura colectiva del poema "Carta de (des)identidad", de Gustavo Pereira, co-redactor de la Constitución de Venezuela y uno de los responsables de que se reconociera a los pueblos originarios en ese texto legal, se convirtió luego en un ameno y profundo conversatorio entre miembros de la comunidad universitaria, quienes partieron del tema de la diversidad para discutir asuntos relacionados con la tenencia de la tierra, la alimentación, la música, la convivencia, el placer, la configuración de la sociedad, e incluso las relaciones de pareja y el acto sexual.

Se produjo un intercambio de opiniones sobre la conveniencia de utilizar términos como "afrodescendiente", "mestizaje" o "mixtura", para referirse a la situación social y cultural de nuestro pueblo. "Nos cuesta mucho -dijo Chirinos- definir estos conceptos desde el punto de vista netamente cultural, porque la globalización y el mercado han estado marcando el camino. Nos está costando mucho desmarcarlo".

La profesora Anabel López, directora de Postgrado de la UNEY, destacó la importancia de tratar este tipo de temas para el auto-reconocimiento de la identidad de nuestro pueblo, por lo que agradeció la presencia de la conferencista, a quien invitó a seguir visitando esta casa de estudios para disertar sobre la diversidad cultural.