Polémica en Bélgica por la cooperación con la Iglesia en casos de pedofilia

Tercera Información
18/09/10

La anunciada cooperación entre la Justicia y la Iglesia belgas para tratar los casi 500 casos de abusos sexuales cometidos por religiosos desde los años 60 continúa alimentando la polémica, según publicó ayer la prensa de Bélgica.

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Los periódicos belgas reproducen las críticas vertidas la víspera por los diputados de la comisión parlamentaria de Justicia hacia esta colaboración que consideran una "violación del principio de separación de Iglesia-Estado".

"Tengo la sensación de que usted no se ha dado cuenta de la importancia de la separación entre Iglesia y Estado", lanzó el diputado liberal Daniel Bacquelaine al ministro de Justicia, Stefaan De Clerck.

"No corresponde a la Iglesia determinar si los hechos han prescrito. Cada uno a su trabajo", aseguró la Catherine Fonck, del partido democristiano CDH.

El día anterior, los fiscales generales se reunieron con el ministro y le transmitieron su negativa a colaborar con la Iglesia pues sólo les corresponde a ellos decidir si existe delito en cada caso y si los mismos han prescrito.

De Clerck se defendió de las acusaciones del viernes, en la comisión parlamentaria, al calificar de "evidencia" la primacía de la Justicia sobre la Iglesia en el tratamiento de las denuncias.

El ministro negó que haya pensado en crear una forma de Justicia dentro de la comisión eclesial que lleva los casos de pederastia pero recordó que fue este comité religioso, y no el Gobierno, el que destapó la existencia de casi 500 casos de abusos en un informe que calificó de "admirable".

La polémica surgió el lunes pasado, cuando la Iglesia anunció la puesta en marcha de un "centro para la curación y la reconciliación de las víctimas", integrado por cuatro expertos que trabajarán junto a las víctimas y la Justicia para continuar con las investigaciones y proponer respuestas.

El anuncio fue precedido por la publicación de un informe elaborado por la comisión eclesial que contenía 475 denuncias de abusos sexuales cometidas por religiosos desde los años 60 y atribuía el suicido de 13 víctimas a estas agresiones.