Mandos militares estadounidenses se enfrentaron a Obama para profundizar guerra contra Afganistán

22/09/10
Aporrea.org

Varios asesores, altos mandos militares se enfrentaron al Presidente Barack Obama, debido las diferencias de la estrategia de Estados Unidos en la guerra contra Afganistán, según un nuevo libro que el célebre periodista norteamericano Bob Woodward publicará el próximo lunes....Siga leyendo, haciendo click en el título...“Quiero una estrategia para la salida (de Afganistán)”, cita Woodward al propio Obama. El presidente, sostiene el periodista, tuvo que hacer frente a la fuerte oposición de los militares, que pedían 40.000 efectivos adicionales y una misión a largo plazo.

El debate estuvo marcado por la desconfianza y las hostilidades mutuas, apunta Woodward en su libro “Obama’s Wars” (“Las guerras de Obama”). La disputa fue peor de lo que se conocía hasta ahora, asegura el periodista de 67 años, conocido por las revelaciones del llamado caso “Watergate” que costaron el cargo al presidente Richard Nixon.

Las diferencias se centraban en los planes de Obama de combinar un incremento de las tropas en el país asiático con una fecha fija para la retirada de las fuerzas estadounidenses, según los adelantos del libro publicados por los diarios “The New York Times” y “The Washington Post”.

En su libro número 16, Woodward también habla sobre un grupo paramilitar de 3.000 efectivos operado por la agencia de inteligencia CIA en Afganistán. Se trata de equipos de élite con alta instrucción militar y agrupados bajo el nombre CTPT (“Counterterrorism Pursuit Teams”), dice Woodward. La mayoría serían soldados afganos.

Su tarea consiste en ubicar a extremistas talibán en Afganistán y Pakistán y liquidarlos. Con ello, la CIA aspira a destruir los refugios de la red terrorista Al Qaida en la zona fronteriza entre ambos países.

Medios estadounidenses destacaron que ya era conocido que el gobierno norteamericano convierte a la CIA cada vez más en una organización paramilitar que lleva a cabo operativos en la sombra en Asia y África.

La novedad sería la magnitud de las operaciones descritas por Woodward. Voces críticas sostienen que la evolución acaba cada vez más con la diferenciación entre soldados y agentes de inteligencia.

El libro sostiene asimismo que el presidente de Afganistán, Hamid Karzai, es maníaco depresivo. “A veces empieza a tomar medicamentos, otras veces deja de tomarlos”, cita Woodward al diplomático estadounidense Karl Eikenberry.

Estados Unidos, por su parte, centra sus temores en un eventual ataque nuclear contra suelo norteamericano. Unas prácticas secretas en Indianápolis, estado de Indiana, habrían determinado que el país no está suficientemente preparado para un ataque de ese tipo.

“Si veo mi lista con todas las cosas por las que tengo que preocuparme ahora, eso está en los primeros lugares”, dijo el propio Obama a Woodward en una entrevista.