¿Adiós a las manchas solares?

Phil Berardelli
Science Magazine/Estrucplan
25/09/10

Los científicos que han estudiado las manchas de sol durante las últimas dos décadas han llegado a la conclusión de que el campo magnético que gatilla su formación estuvo disminuyendo de manera continua. Si la actual tendencia continúa para 2016 la cara del sol no tendrá más manchas y permanecerá de esa manera durante décadas –un fenómeno que en el Siglo 17 coincidió con un prolongado período de enfriamiento de la Tierra.

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Raquíticas. Sin la penumbra (como puede verse en la foto en amarillo)

Las manchas de sol aparecen cuando subidas del campo magnético del sol atrapa plasma ionizado –o gas super calentado, cargado eléctricamente- en la superficie. Normalmente el gas liberaría su calor y se hundiría nuevamente por debajo de la superficie, pero el campo magnético inhibe este proceso.

Desde la Tierra, la relativamente fría superficie de gas se ve como una peca oscura sobre la superficie del sol. Los astrónomos estuvieron observando y contando las manchas de sol desde que Galileo comenzó con esa práctica a principios del siglo 17. De esos estudios los científicos han sabido desde hace mucho tiempo que el sol pasa por ciclos de 11 años, donde el número de manchas de sol hace un pico durante un período conocido como el “máximo solar” y cae –algunas veces hasta cero- durante un tiempo de inactividad llamado “mínimo solar.”

El último mínimo solar debería haber finalizado el año pasado, pero algo peculiar estuvo ocurriendo. Aunque los mínimos solares duran normalmente unos 16 meses, el actual mínimo se ha estirado hasta 26 meses –el más largo en un siglo. Una razón, de acuerdo con un estudio presentado al Simposio 2273 de la Unión Internacional Astronómica, un coloquio online, es que la fuerza del campo magnético de las manchas solares parece estar desvaneciéndose.

Desde 1990 los astrónomos solares Mathew Penn y William Livingstone, del Observatorio Solar Nacional en Tucson, Arizona, han estado estudiando la fuerza magnética de las manchas solares usando una medida llamada la “hendidura Zeeman”. Bautizada así e honor al físico holandés que lo descubrió, la hendidura es la distancia que aparece ente un par de líneas en el espectrograma de la luz emitida por los átomos de hierro en la atmósfera del Sol. Mientras más ancha la hendidura, mayor es la intensidad del campo magnético que la creó.

Después de examinar la hendidura Zeeman de 1500 manchas de sol, Penn y Livingstone concluyeron en que la fuerza promedio del campo magnético de las manchas de sol ha declinado desde 2700 gauss a unos 2000 gauss. La fuerza promedio del campo magnético de la Tierra es menos de 1 gauss. La razón para la disminución no está muy bien comprendida, pero si la tendencia continúa la fuerza del campo magnético de las manchas caerá a 1500 gauss hacia el año 2016. A causa de que 1500 gauss es el mínimo requerido para la producción de manchas de sol, dice Livingstone, a ese nivel no será posible su formación.

El fenómeno ha ocurrido anteriormente. Las manchas de sol desaparecieron casi completamente entre 1645 y 1715 durante un período llamado el Mínimo Maunder, que coincidió con décadas de temperaturas inferiores a la normal en Europa, conocida como la Pequeña Edad de Hielo. Pero Livingstone previene que la predicción de “cero manchas” podría ser prematura. “Podría no ocurrir,” dice. “Sólo el pasaje del tiempo dirá si el ciclo solar volverá a aumentar.” Pero, añade, “No hay ninguna duda de que actualmente las manchas de sol no están para nada saludables.” En vez de las robustas manchas rodeadas por zonas tipo halo llamadas “penumbra”, como se vieron durante el último máximo solar (ver foto), la mayor parte de las manchas hoy se ven “más bien con una visera,” con poca o ninguna penumbra.

“Esta es una secuencia de observaciones muy interesantes,” dice el físico solar Scott McIntosh, del Centro Nacional de Investigaciones Atmosféricas en Boulder, Colorado. Los investigadores “han analizado la información muy cuidadosamente y la tendencia parece ser real,” dice. McIntosh

El físico solar Davida Hathaway del Centro de Vuelos Espaciales Marshall de la NASA en Huntsville, Alabama, concuerda pero con una advertencia. “Es un estudio importante,” dice. “Pero los cálculos del campo magnético de las manchas no toman en cuenta una cantidad de pequeñas manchas que aparecieron durante el último máximo solar. Esas manchas de sol tienen campos magnéticos más débiles que, si no se incluyen pueden hacer que el promedio del campo magnético de las manchas parezca más alto de lo que realmente es.”

Comentario de FAEC: Lo que cuenta el artículo de Science News no es nada nuevo para nosotros. Lo que es nuevo es que la revista Science publique una noticia sobre el estudio de reconocidos escépticos y sobre un tema que ha sido prácticamente tabú para el debate del calentamiento global: la variación de la actividad del campo magnético solar como causa principal y excluyente de la formación y variaciones del clima de la Tierra.

La influencia del Sol sobre el clima terrestre ha sido ya observada y se emitieron teorías al respecto, como las del geólogo y astrónomo Rhodes Fairbridge y el astrofísico Theodore Landscheidt, cuyos trabajos hemos publicado en este sitio desde 2002 en adelante.

Como los astrónomos checos Ivanka Charvátová y Pavel Hedja muestran en su 'paper' de 2008, “Un posible rol del movimiento inercial solar en los cambios del clima.”, la actual conformación del patrón de movimiento del baricentro del sistema solar –en un patrón caótico- correlaciona fuertemente con el actual aumento de la actividad sísmica y volcánica, y es exactamente igual a la de períodos del pasado. Las partes más desordenadas, caóticas, del Movimiento Inercial Solar (MIS) se corresponden con mínimos solares prolongados (Grandes Mínimos) durante el último milenio como los mínimos Wolf, Spörer, Maunder y Dalton. Como lo sugiere la Ley de Repetición de Efectos Observados, estamos camino a un nuevo Mínimo Dalton –o peor, a un Mínimo Maunder- con todas las implicaciones negativas que eso tiene para el futuro clima que la humanidad debería soportar durante no menos de 50 años.

Los actuales fenómenos astronómicos ligados con la actividad del sol podrían deberse al alineamiento de 4 de las grandes masas del sistema solar: el Sol, Tierra, Júpiter y Urano. Ver: Encuentro Más Cercano con Júpiter en 2012, del sitio de NASA.

Lo estuvimos anunciando aquí desde 2002. Nos llamaron “locos”. ¿Quizás ahora que lo dice la revista Science comenzarán a darse cuenta de no estábamos equivocados? Es poco elegante decir: “Se lo habíamos advertido”, pero qué placer que nos causa decirlo…

Eduardo Ferrreyra
Presidente de FAEC