Partidos del Té y Miedo del Futuro

16/06/10
Tercera Información

Cada evento en una sociedad tiene por lo menos dos lados: el lado que se ve, y el lado que no se ve....Siga leyendo, haciendo click en el título...Generalmente, el lado que se ve es simplemente el que coincide con lo que nos dicen los medios de comunicación, una forma perversa de teatro en las sombras, en el que los medios, por su decisión de lo que van a reportar y lo que van a ignorar, escriben el guión de la realidad social.

Todos vimos éso hace unos años durante la carrera a la Guerra contra Irak, donde el gobierno, usando todas las herramientas a su disposición, mobilizó a los medios para hacer que la Guerra de Irak parezca inevitable —y en verdad, hicieron que lo ilógico parezca lógico.

Según algunos reportajes publicados, el líder irakí, Saddam Hussein, no creyó que Estados Unidos fuera en verdad a invadir Irak hasta que la bombas empezaron a llover, porque él —hombre lógico, después de todo— jamás pudo aceptar que los norteamericanos fueran tan tontos.

Como Usted recuerda, Estados Unidos armó los ejércitos de Saddam en la catastrófica guerra entre Irak e Irán, en la que murieron cerca de un millón de personas. Saddam sabía bién que una invasión de Estados Unidos debilitaría terriblemente a Irak, y haría considerablemente más fuerte a Irán.

Eso, razonaba él, no tiene sentido desde el punto de vista de los intereses de los Estados Unidos.

Como el tiempo nos ha enseñado, los gobiernos pueden ser tontos, llevados a locuras de guerra por fuerzas electorales y de clase.

Los grupos de los Partidos del Té son tales fuerzas electorales. Son grupos que buscan volver a un pasado que hoy parece más brillante que el que lo fué en esos tiempos.

Ellos quieren los ingresos que hacían posible un estilo de vida cada vez mejor para millones, hasta que los políticos los traicionaron con los Tratados de Libre Comercio, NAFTA, y otros pactos parecidos, que hicieron que los trabajos de manufactura se vayan para siempre de los Estados Unidos.

Ellos quieren la seguridad económica por la que sus abuelos lucharon hasta conseguirla, pero no quieren los sindicatos que hacen posible tal seguridad.

En esencia, ellos quieren el ayer, sin las luchas que moldearon esos días.

Quieren la supremacía de los blancos (con unos cuantos de color como fachada), que se hable solo inglés (otra vez, olvidando las muchas lenguas que hablaron sus abuelos), y la eterna guerra contra el amenazante Otro, de piel oscura, (Musulmán, Chino, Negro, Mexicano, Venezolano, etc..)

¿No es irónico que escogieron la imagen histórica, El Partido de Té de Boston, cuando los bostonianos se vistieron de nativos para sabotear, destruir y tirar al mar cargamentos británicos de té, para protestar los impuestos?Siempre me he preguntado, ¿porqué se vistieron como nativos? ¿Porqué no usaron simplemente máscaras?

¿Porqué no usaron su propia vestimenta — o sus propios rostros — a menos que temieran la reacción represiva del Ejército Británico?

¿Porqué vestirse como nativos, a menos que ellos trataban de provocar un ataque de los ingleses y los colonistas de Boston contra las vecinas naciones nativas?

El Partido de Té de Boston siempre me ha sonado como una acción de gente arrastrada por el miedo.

Quizás sea adecuado que esa imagen histórica aparezca en estos días.

Porque, sobre todo, ellos temen una de las constantes del universo: El Cambio.

— (c) ;10 maj

Traducción libre del inglés enviado por Fatirah Aziz, Litestar01@aol.com, hecha en REFUGIO DEL RIO GRANDE, Texas.

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