El Ártico, ¿campo de batalla por los recursos?

Portal del Medioambiente
23/09/10

Se estima que el Ártico podría contener un cuarto de las reservas mundiales aún no descubiertas de petróleo y gas. ¿Se convertirá por ello la región en el nuevo campo de batalla en la lucha por el control de los recursos? ¿O habrá cooperación en la región polar?

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Esas son dos vitales preguntas que políticos y expertos discutirán por dos días a partir de este miércoles en el Foro Internacional sobre el Ártico, organizado por el gobierno de Rusia en Moscú.

El cambio climático ha generado una dramática disminución de la capa de hielo polar en los últimos años. Y ello ha permitido un mejor acceso a la región.

De todos los países que limitan con el Ártico, Rusia es el que más fuerza está haciendo para dominar lo que considera su patrio trasero.

Pero las otras naciones con costas en el océano Ártico -Canadá, Estados Unidos, Noruega y Dinamarca- también quieren dar batalla.

"Gran potencial"

Por lo pronto, el gobierno ruso ya está construyendo una planta nuclear flotante para utilizar en el Ártico. Esperan que sean un total de ocho y que estén operativas en el 2012.

Sergey Zavyalov, director adjunto de la Agencia de Energía Nuclear de Rusia, le dijo a la BBC que cada estación puede proveer de energía y calefacción a una comunidad de 45.000 personas.

Y estarán ubicadas en estratégicas ubicaciones a lo largo de la costa norte del país, para garantizar que el país esté por delante en la carrera por los recursos, explicó el corresponsal de la BBC en Moscú, Richard Galpin.

"Estas plantas de energía flotantes tienen un gran potencial, haciendo posible explorar la capa de hielo del Ártico y establecer plataformas de perforación para extraer petróleo y gas. Trabajar en el Ártico es muy complicado y peligroso, y debemos asegurarnos que exista un suministro de energía fiable", argumentó Zavyalov.

Cuando el funcionario habla de explorar el Ártico se refiere al ambicioso plan de Rusia de extender, en más de un millón de kilómetros cuadrados, el territorio que está actualmente bajo su control.

Vladimir Kotlyakov, presidente honorario de la Sociedad Geográfica Rusa, indica que el reclamo de su país se probará científicamente, a pesar de las reivindicaciones de los Estados vecinos.

"La reivindicación es sencilla y basada en el derecho marítimo. Rusia no quiere un conflicto con otros países que rodean el Ártico. Pero naturalmente nadie quiere renunciar a su territorio. Así que haremos un gran esfuerzo para aferrarnos al territorio que creemos pertenece a Rusia", señaló Kotlyakov.

Artur Chilingarov, quien tres años atrás plantó una bandera rusa en el lecho marino bajo el Polo Norte, liderará una expedición el mes próximo para lanzar una estación de investigación en la zona.

Movimiento en el norte

Canadá y Estados Unidos también están actuando. Este verano, cada país envió una misión al mar de Beaufort -entre Alaska y el territorio canadiense de Yukón- para determinar la extensión de sus plataformas continentales.

Y es que si se extienden los límites, aumenta el área sobre el cual se pueden reclamar derechos sobre los recursos.

Canadá, en particular, siente que debe afirmar su soberanía sobre lo que considera su participación en el Ártico, por lo que en los últimos tiempos ha reforzado su presencia militar en la región, explicó Paul Reynolds, corresponsal de la BBC.

Desarrollo sostenible

Rusia también está dando pelea en otro frente. El mes pasado, un petrolero, escoltado por un rompehielos nuclear, realizó una histórica travesía por el pasaje que conecta los océanos Pacífico y Atlántico.

Tanto hielo ártico se derrite en verano, debido al cambio climático, que es posible que buques de gran tamaño hagan el recorrido por la ruta del Mar del Norte -también conocida como Paso del Noreste- en apenas diez días.

Esta ruta es mucho más rápida que la tradicional vía entre Rusia y Asia, a través de Europa, el canal de Suez e India.

Es navegable durante seis meses al año y puede ser una importante vía de exportación del petróleo y el gas del Ártico para Asia.

Rusia ha visto históricamente al Ártico -dice Galpin- como una parte de su territorio. Y en diez años espera que la región se convierta en el máximo proveedor de sus más importantes exportaciones: gas y petróleo.

El foro, de acuerdo al sitio web de la organización, se centrará en cómo desarrollar políticas que permitan el desarrollo sostenible del Ártico. Y el control de los recursos estará rondando el encuentro.