Mientras la CIA limpia sus cacas, Piñera viaja a Europa a escuchar los aplausos por el rescate de los 33 mineros

Aporrea/Patria Grande
17/10/10

El presidente chileno, Sebastián Piñera, el primer rescatado del yacimiento San José, llegó en la tarde del día de ayer a Londres para comenzar una gira europea de una semana que lo llevará también a París y a Berlín, en la estela del exitoso rescate de los 33 mineros atrapados durante 69 días en una mina de Atacama.
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Piñera aterrizó en Heathrow en torno a las 04:30 (hora local), indicó una portavoz del primer aeropuerto británico.

Antes de partir, el Presidente chileno confesó que espera que el rescate limpie la relación del gobierno Chile con la dictadura de Pinochet.

“Chile será recordado ahora y reconocido no por (el ex dictador Augusto) Pinochet, sino como un ejemplo de unidad, liderazgo, valor, fe y éxito”, declaró en una entrevista concedida al diario británico The Times .
Lo que Piñera quiere ocultar

Recientemente, documentos de la CIA que fueron difundidos por el medio El Siglo, demostraron los nexos de Sebastián Piñera con la sangrienta dictadura de Pinochet.

Según se indica en los documentos, Piñera estaría involucrado en lavado de activos, constitución de empresas ficticias, cohecho y asociación ilícita, actos todos relacionados con la intervención y liquidación del Banco de Talca.

El origen de la trama remonta al 2 de noviembre de 1981, cuando se intervino el Banco de Talca por la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras, debido a que se encontraba en estado cesación de pagos, con una deuda con el Banco Central cercana a los 40 millones de dólares.

El documento de la central de inteligencia estadounidense informa que el padre de Piñera, José Piñera Carvallo, era colaborador de la CIA desde 1965, y que José Piñera Echeñique, hermano de Sebastián, quien se desempeñó como Ministro del Trabajo y de Minería durante la dictadura, era colaborador directo y analista financiero de la familia Pinochet.

El documento incluye un listado de empresas ficticias constituidas para recibir créditos del Banco de Talca y “comprar acciones del propio banco”, y le atribuye la autoría intelectual de esa asociación ilícita a José Piñera Echeñique, Carlos Massad y Sebastián Piñera Echeñique.

Agrega que en virtud de ella, se crearon cerca de ochenta empresas ficticias que “utilizaban beneficios que otorgaba el Banco central de Chile para sus exportadores”. Entre las empresas, menciona a Infinco, Inversiones Río Claro, Indac, Inversiones Sevilla, Los Montes, Tamarugal, Laguna Verde, Forestal Los Lirios y Financiera Condell, entre otras. En conexión con el lavado de activos, aparecen mencionadas Calaf S.A.C.I., Lan Chile, Bancard, Fincard y Aerolíneas Escandinavas, SAS.

De acuerdo con el primer archivo desclasificado, el Jefe de la CIA en Santiago informa de la reunión que sostuvo el Ministro Consejero para Asuntos Latinoamericanos, George Jones, con José Piñera Carvallo, padre de Sebastián y su primo hermano, Herman Chadwick Piñera.

El segundo de los documentos informa que en dicha reunión se estableció una “acción de contrainteligencia”, eufemísticamente denominada “neutralización”, consistente en sacar del país a Sebastián Piñera y trasladarlo a Argentina y México mientras se maniobraba la forma de limpiar su expediente del los oscuros cargos relacionados con el lavado de activos.
Éxito y recomendaciones

Por como se presentan los acontecimientos, no sólo la NASA fue a asesorar a Piñera a propósito de la tragedia en la Mina San José. De hecho, la pasividad del presidente chileno los primeros días de la tragedia era alarmante. El show mediático y la campaña publicitaria internacional en torno a la tragedia y el rescate es síntoma de otro tipo de asesoría.

Piñera, era prácticamente un desconocido fuera del ámbito latinoamericano, y gracias al foco de las cámaras acaparó la atención internacional tras permanecer en la boca del pozo durante las 22 horas que duró el emotivo y exitoso rescate de los 33 mineros atrapados en la mina de Atacama, retransmitido en directo por televisión en el mundo entero.

La primera en subir por la cápsula del rescate fue la popularidad del presidente, que se hundía en su propio país por la gestión de su gobierno.

Tan concertada es la estrategia comunicacional internacional para lavar la cara de Piñera que las agencias internacionales de noticias apenas mencionaron el fallecimiento de Roberto Benítez Fernández, un minero chileno que trabajaba en la mina aurífera “Botón de Oro”. El suceso ocurrió el día siguiente del rescate, y después de las promesas que Piñera hizo al sector minero para dignificar sus condiciones laborales.

Tan concertado es el silencio que no se oye la voz de miles de damnificados del terremoto que asoló recientemente una parte de Chile, quienes siguen esperando ayudas de la administración que nunca llegan, y los más afortunados, indemnizaciones que sus compañías de seguros no pagan.

Ni se menciona el estado físico de los 34 mapuches que tuvieron que someterse al ayuno para no ser juzgados por las leyes de la dictadura y para poder recuperar las tierras que les pertenecen.

Las grandes agencias se abtienen de la verdad: Chile es país destrozado por las consecuencias del neoliberalismo y la conversión de los derechos fundamentales en privilegios. Mucho más que milagros tendrá que hacer Piñera para sacar de su rostro la sombra de la dictadura de Pinochet.