Fibromialgia, la enfermedad invisible

Francisco Galindo
Vanguardia.com/EFE Reportajes
22/10/10

La fibromialgia es un síndrome de dolor crónico y complejo que causa dolores generalizados y un profundo agotamiento, entre otros síntomas. Aunque su etiología es aún desconocida, se sospecha de intolerancias alimentarias y de infecciones como factores causantes de esta enfermedad.
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La fibromialgia produce alteraciones sensitivas y emocionales en áreas cerebrales que regulan las percepciones de nuestro organismo, pero, al no hacerlo de forma correcta, sobreviene un exceso de dolor en el aparato locomotor. Según indica la Sociedad Española de Reumatología (SER) , quienes padecen esta patología tienen dificultades para desarrollar normalmente sus actividades cotidianas.

DETECTARLA EN LOS INICIOS

Otro inconveniente es que no se conocen exactamente todavía las causas que provocan esta enfermedad, aunque se han abierto hasta la fecha bastantes líneas de investigación, por lo que detectarla en sus inicios es bastante difícil sino imposible, según los protocolos clínicos que ha manejado la SER en sus estudios.

La SER también recuerda que no en vano se conoce a la fibromialgia entre los pacientes que la sufren como "la enfermedad invisible".

Únicamente cuando los síntomas de este padecimiento se presentan de forma destacada es posible realizar un diagnóstico certero.

Los principales son: dolores articulares, musculares y tendinosos generalizados, cansancio, fatiga, rigidez matutina, cefaleas, mareos y trastornos en la región genitourinaria, intestinal y faringea. También son frecuentes alteraciones psíquicas añadidas, como la ansiedad y depresión.

Y aunque se trata de una dolencia que afecta a grupos de todas las edades, la incidencia más elevada se encuentra entre los 40 y los 50 años, y en un 95 por ciento de los casos son pacientes de sexo femenino, según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ya en 1992 estableció el origen desconocido de la enfermedad.

EL RIESGO DE LA LACTOSA

Entre las aportaciones al estudio de la etiología de la fibromialgia está la realizada por el osteópata y naturista español José Rodríguez Moyano.

Según una estimación recogida en su libro “Manual de Fibromialgia. Nuevas aportaciones”, a partir de su experiencia de quince años con afectados por fibromialgia, en un 80 por ciento de los casos la enfermedad se deben a intolerancia alimentaria, y más concretamente a la lactosa.

En 2005, este mismo especialista de Córdoba (sur de España) el autor publicó en la revista médica Medicina Biológica un estudio clínico al que se llegaba a idéntica conclusión.

Rodríguez Moyano precisa que los pacientes con síndrome fibromiálgico originado por la intolerancia a la lactosa suelen padecer diarrea, meteorismo, cefaleas y cansancio, entre otros síntomas.

“Sin embargo –añade-, si el síndrome está motivado por infecciones bacterianas o virales los afectados también suelen sufrir faringitis crónica, dolores cervicales y sensación de febrícula“.

"Los pacientes de fibromialgia a menudo pasan años sin ser diagnosticados y, cuando reciben tratamiento, suele estar basado en analgésicos y antiinflamatorios, que reducen los síntomas pero no solucionan el origen de la enfermedad", destaca el doctor Rodríguez Moyano.

Por eso este especialista aboga por identificar la causa de los síntomas y utilizar medicamentos de origen natural, como la homeopatía compuesta o medicina biorreguladora, porque "depura el organismo de toxinas y actúa en el sistema inmune frente al dolor y la inflamación, así como la medicina manual que corrige y armoniza los problemas estructurales u óseos".

ALIMENTOS Y VIRUS

Sobre la relación entre fibromialgia e intolerancia alimentaria, la Sociedad Andaluza para el Estudio de las Enfermedades por Alimentos (SAEIA) ya demostró en un estudio de 2006 que la intolerancia a los alimentos, en particular a la lactosa, podía ser el origen de esa patología.

El alimento con mayores niveles de intolerancia fue el grupo de las proteínas lácteas, seguido de la harina de trigo, el huevo, algunas carnes y pescados, según concluía en su estudio esta sociedad científica.

A Rodríguez Moyano le resulta chocante que no se solicite con más frecuencia a los enfermos de fibromialgia la prueba de la intolerancia a la lactosa, “tan importante y tan fácil de realizar”.

Según el especialista, la retirada de los lácteos de la dieta y una terapia de detoxificación consiguen mejorar los síntomas en poco tiempo, de acuerdo con su experiencia clínica.

Otras posibles causas de fibromialgia que, según Rodríguez Moyano deben de ser determinadas, son la presencia de toxinas bacterianas y la contaminación por ingesta de tóxicos ambientales, como los pesticidas.

“Se piensa en un síndrome fibromiálgico por intoxicación de organofosforados cuando el enfermo trabaja, por ejemplo, en el cultivo bajo plásticos, donde se utilizan frecuentemente plaguicidas, aunque se necesitan realizar análisis clínicos para determinarlo”, concluye.

La Sociedad Española de Nutrición Ortomecular señala, por su parte, que hay una posible asociación entre fibromialgia e infección vírica, bacteriana o fúngica, apuntándose especialmente a la "cándida alicans". Pero tampoco descarta otras causas, como estrés emocional, traumatismos físicos, niveles anormales de sustancia P (un aminoácido que actúa como neurotransmisor de las señales del dolor), alteraciones genéticas, hipotiroidismo o parasitosis.

Los expertos concluyen que falta aún un largo trecho hasta identificar las causas determinantes de esta patología, que afecta a millones de personas en todo el mundo, y actuar en consecuencia.

DESTACADOS

- Los síntomas principales son dolores articulares, cansancio, fatiga, cefaleas, mareos y trastornos en la región genitourinaria, intestinal y faringea.

- La incidencia más elevada se encuentra entre los 40 y los 50 años, y en un 95 por ciento de los casos son pacientes de sexo femenino, según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ya en 1992 estableció el origen desconocido de la enfermedad.

- Quienes padecen esta patología tienen dificultades para desarrollar normalmente sus actividades cotidianas.

- Una intolerancia a la lactosa e infecciones víricas y bacterianas podrían ser la causa de este síndrome.