Documentos de Wikileaks muestran que EEUU amparó a torturadores iraquíes

Gara/Rebelión
23/10/10


La cadena de televisión Al-Jazeera anunció ayer por la noche que las nuevas filtraciones de la web WikiLeaks sobre Irak muestran que el Ejército estadounidense protegió la tortura de presos del Estado iraquí y mató a cientos de civiles en puestos de control establecidos por sus soldados.

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Los documentos militares secretos revelados por Wiki-Leaks según la emisora vía satélite qatarí cubren el periodo que va del 1 de enero de 2004 al 31 de diciembre de 2009.

«(...) Los documentos de WikiLeaks muestran numerosos casos de tortura y de abusos de presos iraquíes por parte de policías y soldados iraquíes. Además, revelan que EEUU estaban al corriente de la tortura autorizada por el Estado [iraquí], pero ordenaron a sus tropas que no interviniesen», afirma la cadena en un comunicado enviado a France Presse.

El comunicado añade, citando siempre los documentos de WikiLeaks, que «cientos de civiles murieron durante la guerra en puntos de control del Ejército estadounidense».

Al-Jazeera destaca que los documentos de WikiLeaks muestran que el balance de civiles muertos es mucho más elevado que el que se ha anunciado hasta ahora.

Entre los documentos de WikiLeaks «hay también informes del Ejército estadounidense sobre alegaciones que ligan al primer ministro Nuri al-Maliki con los escuadrones de la muerte», que sembraron la muerte y el terror al comienzo del conflicto, según Al-Jazeera.

La cadena qatarí habla también de «informes secretos estadounidenses que revelan nuevos casos que implican a [la empresa de seguridad privada] Blackwater en disparos contra civiles. No se presentó ningún cargo contra ellos».

Entre las conclusiones de WikiLeaks figura también «la implicación secreta de Irán en la financiación de milicias chiíes», apuntando hacia la implicación de la Guardia Revolucionaria, según reveló Al-Jazeera.

La secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, condenó ayer «en términos muy claros» la difusión de estos documentos, al considerar que puede poner en peligro la vida de ciudadanos estadounidenses y el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, también mostró su malestar por el efecto negativo que pueden provocar en la seguridad.