Misterios revelados y secretos desnudos

Elsa Claro
CubaDebate/inSurGente.org
30/06/08

Garganta profunda es un término usado en los mass media estadounidenses popularizado durante las investigaciones sobre el escándalo Watergate, para designar a las fuentes informativas ocultas con que cuentan algunos periodistas. Las de Seymour Hersh, del The New York Worker, deben ser buenas, pues fue quien denunció las bestialidades que se estaban cometiendo en la cárcel de Abu Graib, hecho sobre el cual no quedan duda aunque sí muchos pies de película por revelar, y además o sobre todo, el columnista acaba de dar a conocer planes contra Irán.

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De que el matrimonio Bush-Cheney le tiene muchas ganas al país persa nadie lo duda, pero no se sabía que uno de esos comités ultra secretos del Congreso norteamericano había aprobado desde el pasado año acciones subversivas propuestas por el gabinete actuante contra Teherán (directiva secreta “Hallazgo presidencial”).

Les otorgaron 400 millones de dólares para hacer lo de siempre: fomentar o fabricar disidencia, buscar fricciones entre etnias, grupos religiosos o políticos que desestabilicen y den pretextos para una intervención foránea (remember Granada, entre un montón de etc.) aparte de darle cobertura a comandos especiales que pueden haber pasado de Iraq hacia Irán para actos subversivos y/o previsiones de la CIA para un ignoto y fosco después.

La filtración puede provenir lo mismo de elementos de esos escogidos circuitos del poder que no siempre están de acuerdo con estos fraudulentos modos de hacer política, como sucede entre buena parte de los altos mandos militares estadounidenses que se han dicho en desacuerdo con un ataque a los iraníes, pues hasta siendo ”quirúrgico”, esto es, solo bombardeos, puede desencadenar sucesos y consecuencias de la peor naturaleza en toda el área.
Así lo advirtió -entre otros- el almirante Mike Mullen, porque debe saberse que existe una resolución, nunca aplicada, ciertamente, que permite a un alto responsable militar negarse a efectuar una orden de la Casa Blanca, si cumplirla perjudica la seguridad de la nación.

Imagine una guerra en el Medio Oriente entre árabes y judíos, por ejemplo, cuando el petróleo anda por donde anda, con posibilidades de seguir subiendo. Tétrico escenario pero solo uno de los posibles y ninguno tiene buena pinta, es de advertir.

Y bueno, ya que salió a relucir la cola del diablo dígase que las revelaciones de Hersh, remiten hacia los recientes ejercicios bélicos realizados por el ejército judío, que pusieron en aparatoso ensayo todo lo mejorcito con que cuentan y eso es muchísimo. Desde decenas de aviones F14 Y F15 made in USA, por supuesto, hasta unos 9 000 efectivos.

El alcance del operativo cubre la distancia entre un punto equis de Israel y la primera instalación nuclear iraní. Y como ésta no es época de casualidades y menos cuando está anunciado hace bastante que si Washington no emprendía un ataque contra Teherán por cualquier motivo, el Plan B era que lo hiciera Tel Aviv ¿cabe pensar en albures o gazapos?

Pues bien, con sanciones que van y vienen, hacia arriba, como los alimentos y los hidrocarburos, y con la complicidad conciente, ¿ingenua? ¿irresponsable? de Europa, el asunto es que no han dejado en paz durante años al país de los ayatolas, pese a que si todo ese esfuerzo de la Casa Blanca o del Viejo Continente se hubiera empleado en viejos y duros temas, el palestino, que está en la misma área, ya estaría ese drama humano resuelto y sólido. Pero lo que hacen tiene otros destinos aún cuando tanta perseverancia sea digna de empeños mejor encaminados.

Pero bien. Henos aquí con otro petate Bush. Y decía que se supo bien por aquellas u equis-zeta potenciales diferencias internas entre diputados y gobierno o por otros motivo$. Casi da igual, sin restarle el inmenso valor de que alguien develara la historia por simple decencia.

Lo importante, en definitiva, es que si había muestras ahora existe absoluta seguridad de que se planea una agresión en gran escala y no es imposible que intenten emprenderla antes de que concluya el mandato del interfecto al mando de un gobierno tan poderoso como pendenciero.

Hace dos años los demócratas son mayoría en ambas cámaras. No faltan republicanos que coinciden con ellos en varios temas. Nada explica cómo un grupo, oculto en leyes de dudosa reputación que le permiten disponer de fondos nacionales y decisiones extraterritoriales, puede conducir a un grupo de países, incluyendo al que representan, hacia una situación tan compleja como insegura.

No es fácil entender que ese congreso haya aprobado varias partidas especiales para las guerras en Iraq y Afganistán. Bueno, se supone que con esos destinos, y cuando la ciudadanía, para no hablar del resto del planeta, piden reiterantes y ofendidos que cesen hostilidades y los que quedan vuelvan a casa.

No se comprende -pero sucede- que diciendo escuchar la tan socorrida vox populi, sigan alimentando el fuego de la violencia en sitios ajenos. Pero eso puede explicar en cierta media al menos que esos del comité secreto o el presidente mismo, (por ley deben hacerlo), no hayan informado a los jefes de ambas cámaras sobre tema tan extraordinario como un proyecto para emprender una tercera guerra, que no será mundial, de momento al menos, pero sí puede incendiar una importantísima región del orbe, donde tropas especiales estadounidenses andan tras “blancos de gran valor”, algo así como los asesinatos selectivos israelíes o más sencillo, a la manera tradicional de EE.UU: si no pueden desestabilizar, matan al personaje que molesta.

Irán que tiene buenos reflejos y lo demostró hace poco ante el intento de que le congelaran sus fondos en Europa por órdenes del mismo Bush, sacando sus haberes y ubicándolos fuera del alcances de manos tan sucias, o tan dóciles, dijo a través del comandante en jefe de los Guardianes de la Revolución, el general Alí Yafarí, que su primera respuesta ante un eventual ataque a su territorio sería el cierre del estrecho de Ormuz por donde cruza el 40% de todo el crudo que sale hacia Occidente, poniendo bajo su total control el golfo Pérsico.

He ahí otro escenario que incluso sin involucrar varios países en combates, sería de un resultado atroz y con alcances y gravedad globales.

Es posible que de conjurarse el maleficio anunciado, haya que darle las gracias a Syemur Hersh y a quien le sopló el secreto por tener ambos el coraje de revelarlo.

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