El propio ex jefe de las tropas invasoras de EEUU en Iraq se revela contra George W. Bush

InSurGente, J.L (13-10-2007)

El ex jefe de las tropas estadounidenses en Irak y teniente general retirado, Ricardo Sánchez, afirmó que la misión militar en ese país "es una pesadilla sin visos de fin" causada por el "fracaso de liderazgo". Los datos y las declaraciones, el retiro parcial de tropas británicas, la resistencia mantenida de los distintos grupos que operan en Iraq, el bajo apoyo en las encuestas que la la misión tiene en los propios Estados Unidos, el alto grado de deserciones y los enfrentamientos entre las empresas occidentales que extraen petróleo en la zona, auguran no sólo un fracaso militar y político, sino un punto sin retorno en la macabra historia imperialista de EEUU.

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Agencias/inSurGente

En una cita con periodistas que cubren asuntos militares, Sánchez dijo que el envío adicional de tropas al país árabe, ordenado por el presidente de EEUU, George W. Bush, a principios de año, es "un intento desesperado" y que la mejor opción sería evitar una derrota.

La guerra, emprendida por EEUU en marzo del 2003, "es una pesadilla sin visos de fin", aseguró Sánchez e indicó que, a su juicio, Estados Unidos no tiene más remedio que mantener una presencia militar en Irak "en un futuro previsible" porque de lo contrario corre el riesgo de sumir al país en el caos.

Sánchez, que asumió como comandante de las fuerzas de la coalición en Irak en junio del 2003, aseguró que la situación insostenible en ese país se debe a la "negligencia e incompetencia" del Consejo de Seguridad Nacional. Para Sánchez, los responsables de planificar la operación militar en Irak sufrieron "una absoluta carencia de valor moral para hacer lo correcto a la hora de planificar".

En particular, Sánchez criticó el idealismo en que cayeron las autoridades castrenses en el sentido de que llegaron a creen que iban a ser recibidos "como liberadores" por los iraquíes. Agregó que el surgimiento de grupos insurgentes en el país árabe se debió en parte a la decisión de desmantelar al Ejército, lo que dejó en la calle y descontentos al menos a 300.000
iraquíes.

El ex comandante también repartió culpas entre el Congreso, el Departamento de Estado y los líderes políticos nacionales, a quienes responsabilizó por lo que considera una "crisis de liderazgo", aunque no precisó nombres. No es la primera vez que un ex líder del Pentágono ofrece una evaluación pesimista de la evolución de la guerra, pero los comentarios de Sánchez se producen mientras el asunto de la guerra en Irak se ha convertido en un asunto central con vistas a los comicios del 2008.

Sánchez se jubiló el año pasado, después de una investigación sobre el escándalo por el abuso a los prisioneros en la cárcel iraquí de Abu Ghraib. Aunque Sánchez no fue vinculado al maltrato de prisioneros, el escándalo le privó de una cuarta estrella.

Sobre deserciones
(datos de Abril del 2007)

Mientras Bush insiste en enviar más tropas a Irak, el Pentágono cuenta más de 3 mil deserciones en las filas militares en Estados Unidos.

Gobernando contra el sentimiento de la mayor parte de la opinión pública norteamericana y del Congreso, Bush persiste en su política de seguir la guerra por la ocupación de Irak, enviando mas tropas expuestas entre los fuegos de una guerra civil entre sectores islámicos fanáticos.

El Ejército admitió que mintió al informar el número de soldados que se ausentaron sin permiso. Hasta hace pocos días, el Ejército había afirmado que 2.300 soldados habían desertado el año pasado, pero el número real es de casi 3.200. El número de soldados que se ausentaron sin permiso aumentó 27% con respecto a 2005. Las nuevas cifras fueron publicadas dos días después de que la National Public Radio reveló que el Ejército no había informado el número exacto de desertores. En total, el Ejército calcula que alrededor de 22.500 soldados desertaron desde el año fiscal de 2000. El número real es aun mayor debido a que los datos del Ejército no incluyen a los desertores de la Guardia Nacional ni los reservistas en una fuerza armada que se apoya básicamente en voluntarios, sistema que según expertos militares ha dado buenos resultados, porque produce mejores combatientes que el “draft”, o servicio militar obligatorio. En la adopción de este sistema prevalece la experiencia socio-política de la guerra de Vietnam, que significó, para el registro histórico, la primera derrota militar de la superpotencia norteamericana, experiencia muy amarga de las décadas 60 y 70, que todavía no se termina de asimilar. Al contrario, la pesadilla en las selvas y campos cultivados de Vietnam, sigue siendo argumento de comparación con las arenas calientes de Irak.

Además, expertos militares consideran que el ejército norteamericano está muy esparcido, desde Afganistán a Irak y, sobre todo, son cada vez más los que afirman que la guerra en Irak era innecesaria y desgastadora, mientras Bush insiste en que es una guerra que se debe ganar para evitar que el terrorismo se traslade dentro del territorio de la nación norteamericana. En fin, el tema es muy conflictivo, como para que muchos en edad de pelear, prefieran no hacerlo. Algunos pueblos del Canadá, comienzan a poblarse con jóvenes desertores norteamericanos.

El Pentágono anunció el lunes que enviará nueve mil soldados estadounidenses adicionales a Irak. Alrededor de la mitad de los soldados están regresando a los deberes de combate antes de la fecha programada, menos de un año después de haberse ido de Irak. Entretanto, del Capitolio a la Internet, la oposición demócrata está en campaña para acortar la guerra y traer de vuelta a casa a los soldados para el 2008.

Ted Córdova-Claure
RedVoltaire

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